Los retos que debe sortear una empresa para salir 'ilesa' de la cuesta de enero
A principio de año los buenos propósitos crecen como la espuma. Con el paso de los meses se van desinflando al tiempo que se reducen a cero las visitas al gimnasio. En el caso de las empresas hay que tener más cuidado con las metas que se dibujan en el horizonte. Para ellas tirar la toalla es sinónimo de echar el cierre. Así deben encarar el mes de enero para que su previsión no se quede en saco roto.
- Al ‘agujero’ de los excesos de Navidad, comidas, regalos de empresa, se le suma los retrasos de proveedores y la contracción en las ventas. La imposibilidad de hacer frente a las facturas o compra de material por falta de liquidez se puede compensar con vías de financiación alternativa como los business angel, el crowdfunding o las múltiples posibilidades que ofrece el sector fintech.
- Otra opción que compensa estudiar son las subvenciones. Durante enero comienzan a hacerse públicas las ayudas de entidades y organismos oficiales nacionales y autonómicos. Con este ‘salvavidas’ se podrá iniciar el año con mejores perspectivas.
Los retos para el resto del año
- El objetivo no es solo salvar los muebles, sino establecer los mecanismos adecuados para que esta situación no se repita o si sucede no te pille desprevenido, una correcta planificación de los gastos e ingresos, con un remanente para cubrir eventualidades. Diseñar una estrategia de ventas que incluya nuevos mecanismos de contacto, gestión y fidelización de clientes como comercio electrónico, descuentos o fórmulas de pago aplazado para compensar la bajada de ventas.
- Por último, en este contexto de previsión, hay que estar atentos al calendario impositivo. Lo más cercano, febrero. Antes del día 1 de este mes toca hacer frente a los pagos fraccionados de la renta del último cuatrimestre de 2015, así como la correspondiente autoliquidación del IVA, la declaración recapitulativa de operaciones intracomunitarias y el resumen anual. Asimismo, el 29 es la fecha límite para presentar la declaración anual de operaciones con terceros del año anterior.
Antes de que el año eche a andar hay que hacer autocrítica sobre los errores que hemos cometido en la empresa, ser conscientes del punto en el que está y dibujar con herramientas concretas la meta a la que queremos llegar. Solo así nuestros deseos dejarán de ser propósitos y se convertirán en una realidad a final de 2016.
