¿Cómo saber qué hace la competencia?: ¡Haz benchmarking!

Si crees que el benchmark de la competencia es lo mismo que hacías en los exámenes con tu compañero de pupitre en primaria, estás equivocado. Esta técnica empresarial no se trata de copiar el modus operandi de otra compañía, sino de identificar sus fortalezas para adaptarlas y aplicarlas en tu negocio. El estudio de la competencia te ayudará a reconocer tus debilidades y a optimizar tu estrategia.

El benchmark debe ser entendido como un proceso continuo de mejora de la compañía. No es una acción puntual y mucho menos de espionaje. Se trata de una acción estructurada y con un objetivo definido.

Para llevarlo a cabo hay que centrarse en un área de interés determinada, es decir, el objeto empresarial a evaluar pueden ser desde el producto o servicio hasta procesos de trabajo como el área financiera o comercial.

Paso a paso en el bechmark

Para conocer a los demás, primero conocerse a uno mismo. Antes que nada, hay que establecer cuáles son las posibles áreas de mejora de la compañía, mediante un análisis DAFO (debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades) de cada área de tu empresa. Un ejemplo: las ventas han caído en el último trimestre, ¿a qué se debe? El producto puede ser muy bueno y lo que falle son los canales de distribución. Análisis constante de la marcha de tu negocio.

Una vez hayas definido qué podrías mejorar, debes identificar qué empresa o empresas son líderes en tu mercado o en el área de negocio que te interese transformar para aprender de ellas y/o para no cometer sus mismos errores. Lejos de buscar a ex empleados descontentos y pagarles por información, existen fuentes de las que puedes nutrirte para conocer la actividad de otras empresas.

Las menciones y premios especiales a empresas guardan una relación directa con la calidad de su estrategia empresarial. Fíjate en ellas.

Estas mismas empresas suelen ser también objeto de reportajes, entrevistas y demás artículos periodísticos que nos pueden ofrecer datos sobre su actividad.

Las asociaciones profesionales y organismos oficiales, nacionales e internacionales, elaboran estudios e informes independientes sobre áreas temas concretos de gestión y producción de las empresas más punteras, así como también estas tienen bases de datos públicas con información relevante útil para nuestro cometido.

Además, tener contactos con organizaciones y redes profesionales y comerciales nos acerca a empresarios, clientes y nos permite asistir a reuniones y conferencias que aborden casos de éxito para estar a la última. 

Asimismo, Internet se ha convertido en una buena herramienta para conocer la actividad de la compañía a través de su web y redes sociales.

El benchamark no acaba aquí, este continúa con la implementación real en tu empresa de lo aprendido de la competencia y la evaluación de resultados.  

Al igual que nos decían de pequeños, copiar del ‘compañero’ no sirve de nada si no aprendes. ¡Pon en práctica una estrategia de benchamark en tu empresa y pronto verás los resultados! 

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